Después de publicar la mayoría los posts que tenía pendiente ahora puedo darme el lujo de comenzar a escribir sobre lo que volé este año.

A fines del año pasado gracias a una oferta buenísima de Iberia, tomamos la decisión familiar de viajar hacia el viejo continente una vez más :).

Compramos los pasajes a través de la página oficial. El chiste de la oferta era que el vuelo salía desde Sao Paulo (GRU) y por lo cual teníamos que sacar por separado el tramo de Buenos Aires – Sao Paulo.

Entonces aclarando un poco el panorama sería: SAO-OPO y a la vuelta LIS-EZE. Pero ya entraré en más detalles en los posts futuros.

Como teníamos millas en Lanpass sacamos el vuelo desde EZE-GRU para las 06:25 con LAN para el día anterior al del vuelo de Iberia (No se podía correr el riesgo de perder el otro vuelo, si perdíamos el otro vuelo eramos historia!). Si, ya sé que era muy temprano y muy tedioso pero no había otra chance. Era la única opción que había.

En estos canjes se paga solamente los impuestos de la tarifa. Así que ya estaba todo encaminado y encima desde octubre, o sea aproximadamente 4 meses de anticipación. Había marcado los asientos y todo 🙂

4 meses después…

Día anterior al vuelo: Mochila lista, valija a medio hacer. Ansiedad y ganas de volar a flor de piel. Veo la hora: 14:00 hs. Pienso probar a hacer el check-in online.

Dejo de lado los cargadores de repuesto que tenia pensado llevar, voy hacia la compu, hago el check-in. Termino de confirmar todo y un alivio general me recorre el cuerpo y pienso: listo ya está todo hecho.

Error.

Empieza a sonar el teléfono fijo, suena mi celular indicando que me llegaron un par de mails nuevos. Atiendo el teléfono, no se escucha una mierda.

Abro el mail: son mensajes de LAN. Empiezo a sentir nervios y la adrenalina comienza a drenar mi cuerpo.

Vuelo cancelado! Parafraseando era algo así como su vuelo ha sido cancelado (en vez de poner: como hay pocas personas para ese vuelo decidimos cagarnos en todo y cancelarles el vuelo). Esto lo digo porque en el check-in al confirmar los asientos mitad del avión estaba disponible para elegir el lugar.

Siguiendo con lo parafraseado, decía como que nos querían incluir en un vuelo de la tarde/noche de TAM saliendo no me acuerdo si de Ezeiza o Aeroparque pero claramente no nos confirmaban que de hecho teníamos que embarcar en el otro vuelo! Dame algo exacto, confirmame algo!

Desesperado busco el teléfono para llamar a LAN. Mi viejo se ofrece a hablar. Se comunica y le dicen que efectivamente el vuelo ha sido cancelado pero que no nos preocupemos porque todo aquél que vuela con Lan goza del derecho de cliente protegido (?

Y cuál es la protección que ustedes me ofrecen pregunta obviamente mi padre. Le contestan: Que usted puede volar el mismo día o al día siguiente o dentro de los próximos 5 días sin problemas en otro vuelo, si es que hubiera lugar…

Ah bueno! Una tranquilidad barbara me dan! Hablaba todo de suposiciones y posibilidades pero nada concreto. Muy difícil era ser simple y decir: señores los traslado al vuelo tal y a la hora tal saliendo del aeropuerto tal les parece bien? si? bueno entonces les mando la información complementaria por mail para que además puedan hacer el check-in correspondiente, lamentamos los inconvenientes que esto pudiera generarles, que tengan buenas tardes. Me parece que no era muy difícil no?

A estas alturas yo ya transpiraba de bronca y frustración, obviamente el tipo parecía no tener ganas de hacer nada por lo cual tuvimos que ir a Capital a las oficinas de Lan sobre la avenida 9 de julio. Hasta capital en auto habremos tardado poco más de una hora y monedas. Después de haber encontrado lugar para estacionar (milagro) subte hasta el centro, después caminar y caminar. Una verdadera odisea…

Llegamos, mientras esperamos 5 minutos a que nos puedan atender bebo un vaso de agua que pone Lan en sus oficinas a disposición de sus clientes.

Me empiezo a calmar, nos atienden.

Gracias a Dios o en la Divina Providencia que usted crea o no, nos atendió una mujer fantástica que se nota que le encanta lo que hace ya que en breves minutos nos solucionó el fatídico problema.

Nos puso en un vuelo de TAM que salía de Aeroparque a las 11:05 AM, o sea que en conclusión hasta era mejor ya que podíamos descansar más por la noche y además nos ahorrabamos el quilombo que es Ezeiza. Pero la verdad que toda la previa de este vuelo no se lo deseo a nadie, no fue apta para cardíacos.

Otra cosa que no estaba buena es que no había asientos en la misma fila para todos por lo cual cada uno viajaría en cada punta del avión aunque todavía quedaba un as bajo la manga que se los cuento después 😛

En el próximo post ya si relato el vuelo en si en un Airbus 320 de TAM!