No, no pude volver a casa. Tenía un vuelo original para volver vía Madrid hacia Buenos Aires. Saliendo desde Porto (Portugal) que es donde me encuentro.

Cuando cancelaron los vuelos provenientes de Europa, lo primero que hice fue llamar a Iberia. Después de varios días de no poder comunicarme, se me ocurrió algo para poder lograrlo.

Al llamar te da dos opciones, si querés hablar con un representante en español o portugués. Siempre seleccionaba en español (ni me lo pensaba) y siempre el mismo disco diciendo que en este momento todos los operadores estaban ocupados.

Se me ocurrió hacer un último intento pero seleccionando la posibilidad de hablar en portugués. Y ahí, tras 15 minutos de espera pude contactarme finalmente con ellos.

Tras explicarle lo que ocurría (me quería mandar con British Airways vía Londres que iba a dar en lo mismo, en una nueva cancelación).

Finalmente mi viaje de vuelta seria Porto – Madrid – San Pablo – Buenos Aires. Los primeros 2 tramos con Iberia y el restante con Latam.

No me duró ni un día el alivio. Ya que al día siguiente Portugal cerró sus fronteras con España, impidiendo todas las conexiones terrestres, aéreas y marítimas.

O sea que mi primer tramo quedaba automáticamente cancelado. Desafortunadamente hasta no ser declarada en forma de ley esta decisión (perdón si no utilizo la nomenclatura correcta): mi vuelo seguía figurando como programado, por lo cual no podía realizar cambios o buscar alternativas.

Dejé pasar un par de días. Mientras me enteraba que en casos de emergencia (y por ejemplo mostrando la documentación Argentina) se podía cruzar la frontera terrestre. Es decir, no estaba completamente cerrada de tener alguna razón urgente o valida para atravesarla.

Bien, pensé… Tal vez pueda salir desde Vigo…

Pero mi vuelo seguía mostrando que estaba programado… Seguí esperando…

Al otro día me llega un mail de Iberia… Pensé que ya podría intentar buscar la manera de salir de Vigo. En ese caso quedaría Vigo – Madrid – San Pablo – Buenos Aires.

Pero no… Me cancelaron el tramo entre San Pablo y Buenos Aires. Y automáticamente me reprogramaron en un Boeing 767 para hacer San Pablo – Santiago de Chile y en un Boeing 787 para hacer Santiago de Chile – Buenos Aires.

Fue raro el cambio ya que después vi que el vuelo entre San Pablo y Buenos Aires operó con normalidad.

Así que hasta ahí quedaba Porto – Madrid (teóricamente cancelado pero no lo mostraba así Iberia) – San Pablo – Santiago de Chile – Buenos Aires.

En otro momento, debido a mi amor por los aviones me hubiese encantado hacer algo así, pero con cada nueva escala que se añadía veía cada vez más probabilidades de quedarme varado en algún aeropuerto durante esta travesía.

Un par de días antes de volar me terminaron cancelando todos los vuelos. Llamé a Iberia intentando ver si existía la posibilidad de volar desde Lisboa vía San Pablo con Latam (ya que tanto Iberia como Latam pertenecen a la misma alianza “OneWorld”).

Enseguida me bajaron el pulgar. Diciendo que era imposible ya que en estas situaciones las alianzas entre aerolíneas cae a un segundo plano y que no podían hacer el cambio.

Llegué a ir al Aeropuerto de Porto. Pero Iberia ahí solo tiene los mostradores del Check-In que claramente estaban vacíos.

Fui a Ground Force, que son los representantes de todas las aerolíneas que no tienen personal en Portugal. Ahí me dijeron que ellos desde hace un tiempo que no pueden endosar pasajes de Iberia a otras aerolíneas y que lo único a hacer era llamar por teléfono e intentar comunicarme con la aerolínea española.

También llamé y mandé mail a la embajada argentina pero no me dieron ni pelota.

Habrá que tener paciencia.

La situación en Portugal es cada vez más complicada. Según estimaciones oficiales se espera que el pico máximo de la pandemia llegue durante mayo.

Está declarado el estado de emergencia. Es obligatorio quedarse guardado aunque hay algunas excepciones como ir a trabajar (a menos que puedas hacerlo desde tu casa) o salir a hacer ejercicio (máximo grupos de 2 personas).

Al tener la mayor parte de mi familia acá, estoy contenido, apoyado y me siento muy bien. Además al haber nacido acá (y contar obviamente con la doble ciudadanía) estoy tranquilo.

Hago vida normal (o todo lo normal que se puede vivir durante una pandemia). Continuo laburando desde acá como lo venía haciendo estando allá en Argentina. Cada día por medio salgo a caminar/trotar para despejarme un poco.

En mis ratos libres leo algún libro o veo alguna serie.

Además sigo intentando mejorar mi inglés. Uno de los objetivos personales a cumplir que me impuse tras haber conocido la increíble Londres.

Obviamente me gustaría pasar estos tiempos duros cerca de mis viejos y estando en mi casa. Pero lo importante ahora es que todos estemos bien de salud y mentalmente preparados para superar lo que se viene.

Todo pasa. Esto también pasará…

PD: Para los que se lo preguntan: mi viaje comenzó a fines de febrero cuando todavía no estaba declarada la pandemia. Cuando todavía en España, Reino Unido y Portugal (salvo esta última semana) la vida transcurría con normalidad.