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Mi experiencia con Usedom

Mi experiencia con Usedom

Angelika Pickardt, estuvo en Usedom a fines de junio. Pese a las preciosas playas y la pasmante arquitectura, jamás volvería a ir de vacaciones a la segunda isla más grande de Alemania. Hay múltiples razones para ello, todas y cada una las que son, como es lógico, muy subjetivas.

Primero que nada: puedo comprender que Usedom tenga muchos entusiastas. No en balde, la isla está prácticamente llena a lo largo de los periodos de vacaciones, lo que indudablemente se debe eminentemente a las playas larguísimas y las bonitas villas en los baños imperiales. Asimismo pasé una semana en Usedom a fines de junio / principios de julio. Ya eran mis segundas vacaciones allí; no me sentí apabullado la primera vez, mas debido a la pandemia de corona aún me quedaba un vale de hotel. No obstante, tras mis experiencias del año en curso, una cosa es segura para mí: no volveré a tener 0 vacaciones en Usedom.

Gente hostil

Una de las primordiales razones por las que perdí mi interés en Usedom: Desafortunadamente, conocí a bastante gente que era muy seca. Así sea el camarero en el restaurant, el vendedor en la tabaquería o bien el dueño del snack bar en la playa para perros, muchos de ellos fueron descuidados y me dieron la impresión de que no tenían ganas de vacacionar. Evidentemente, no todas y cada una de las personas eran secas, mas tantas que me dejó un retrogusto amargo.

Mala conexión con Usedom

Otra razón por la que prefiero irme de vacaciones a otro sitio en el futuro es la mala conexión con Usedom. Desde Berlín hasta el balneario de Bansin, que realmente está a solo doscientos veinte quilómetros de distancia, se precisan más de 3 horas en vehículo, y más de la mitad del tiempo se efectúa en carreteras federales. Además de esto, solo hay 2 vías de acceso a la isla, que acostumbran a estar congestionadas, sobre todo en verano. El tren tarda cuando menos 4 horas y media desde Berlín y debe mudar de tren múltiples veces. Hay planes para restaurar el viejo tren Berlín-Usedom sobre un nuevo puente en Karnin, lo que acortaría el tiempo de viaje en 2 horas. Mas van a pasar años antes que se llegue a eso. Conforme la autoridad de turismo de Berlín, los resultados de un análisis de costo-beneficio no habrían de estar libres hasta dos mil veintidos.

Comida bastante monótona y cara.

Tampoco estaba muy encantado con la gastronomía local, ni en concepto de pluralidad ni de costos. Evidentemente, hay mucho pescado, que creo que es excelente en sí, mas frecuentemente frito o bien rebozado. Con papas fritas o bien papas fritas. Es posible que sea sabroso al comienzo, mas a más tardar al tercer día, ansiaba opciones alternativas más saludables. Efectivamente, puede hallarlos en los restoranes más exclusivos de Usedom, mas los costos son aun más altos que en muchos de los restoranes más simples. Con todo, la gastronomía era muy turística.

Conclusión de mi experiencia en Usedom

Efectivamente, existen muchos que han tenido experiencias absolutamente diferentes / mejores en Usedom que . Me acabo de dar cuenta de que la isla no era la conveniente para mí. La próxima vez que me vaya de vacaciones a Alemania, claramente volveré a Müritz o bien Scharmützelsee. Está más cerca, prácticamente se siente como estar al lado del mar, y la gente siempre y en toda circunstancia ha sido afable.