Saltar al contenido

Qué ver en Suiza: ciudades y lugares que no debe perderse


Suiza es una tierra de grandes paisajes alpinos, prados verdes, lagos cristalinos, pueblos medievales y pueblos de cuento de hadas, donde aparte de gozar de la naturaleza, visitar sus castillos y palacios, no puede parar de probar su exquisita gastronomía, que incluye sus conocidos chocolates y quesos. … Descubra cuáles son los lugares más bellos para ver en Suiza.

Que ver en Suiza

Lámpara

Lucerna en Suiza – Fotografía de Istock

Con una localización ideal al pie de los Alpes, en el lago de Claraboya, Claraboya es uno de los primordiales destinos para poder ver en Suiza y atrae a visitantes de todo el planeta de año en año. En verdad, esta pintoresca urbe está situada en un paisaje de postal, en el corazón de lo que se puede estimar la genuina Suiza, entre montañas escarpadas, lagos de aguas cristalinas y prados cubiertos de edelweiss.

El sitio más esencial de la urbe es el Kapellbrücke, el Ponte de ella Cappella, un bello puente de madera del siglo XIV. Este puente cubierto de doscientos cuatro metros de largo fue construido en mil trescientos treinta y tres y es el puente de madera fortificado más viejo de Europa. En su techo es posible admirar pinturas que trazan el pasado de la urbe desde la Edad Media.

No te pierdas el Catedral de Lucerna, el alucinante Gletschergarten (el Jardín del Glaciar), el Laberinto de Espéculos “Alhambra” y el monumento al león moribundo. Entonces exposiciones y museos, paseos a riberas del río Reuss, senderismo en la naturaleza virgen, cruceros en navío de vapor, conciertos… Claraboya ofrece una larga lista de atracciones.


Ginebra

Lago Leman y la urbe de Ginebra en Suiza – Fotografía de Istock

Ginebra es una de las urbes más esenciales de Suiza. Ubicada a riberas del lago Lemán, esta urbe internacional cosmopolita y llena de vida es escogida como sede por las organizaciones internacionales más reconocidas en el mundo entero, como la FIFA, las Naciones Unidas o bien la Cruz Roja.

Pasee por el casco viejo lleno de museos, visite un granero del siglo XV, admire la torre gótica y los lujosos mosaicos del Catedral de San Pedro construida entre los siglos XII y XIII. No te lo pierdas asimismo Iglesia rusa que data de la segunda mitad del siglo XIX o bien delHorloge Fleurie, un reloj floral, distintivo de la urbe.

Para visitar asimismo el Museo Philippe Patek y, si tiene hijos, el Museo de Historia Natural (entrada gratis). Para un instante de relajación, escoja el jardín botánico o bien uno viaje en navío por el lago aproximarme a los conocidos “Jet d’eau”, una fuente que lanza un chorro de agua de ciento cuarenta metros de altura. Para finalizar, tome el teleférico hasta la cima del monte Salève para gozar de unas vistas espléndidas de la urbe y sus aledaños.


Castillo de Chillon

castillo-chillon-lago-de-ginebra
Castillo de Chillon en Suiza – Imagen de Pixabay

Asimismo a riberas del lago Lemán, mas en el otro extremo, se halla el Castillo de Chillon, cuya construcción se remonta a la Edad Media. Este castillo es uno de los lugares más esenciales que ver en Suiza y ha sido sitio de inspiración para abundantes escritores y versistas, como Rousseau, Victor Hugo, Alejandro Dumas o bien Lord Byron.

Sus orígenes se remontan al siglo X y vale la pena dedicar cuando menos 2 horas a visitar sus interiores que se hallan en un espléndido estado de conservación, las cúpulas subterráneas, las salas estatales, los dormitorios y sus prisiones. Además de esto, desde las torres del castillo, las vistas del lago son espectaculares.


Locarno y Lugano

Lago de Lugano y la urbe de Lugano – Suiza – Fotografía de Istock

El cantón de Ticino, en la frontera con Italia, está formado por un sinnúmero de pequeñas urbes y pueblos. Es un destino alucinante, lleno de contrastes, que ofrece a sus huéspedes una gran pluralidad de atractivos: puede alojarse en el Ticino alpino, o bien gozar de días de relax a riberas de los lagos, aventurarse en gargantas mareantes o bien visitar museos y descubrir obras de notable valor a nivel artístico.

Lugano es la urbe más grande de la zona y es un suntuoso destino de playa merced a su tiempo temperado. Mas son sobre todo los aledaños de Lugano los que merecen una visita. El pueblo romántico de Morcote te encantará tanto como el trenecito que te va a llevar hasta la azotea del Monte Desprendido lugar desde el que vas a poder gozar de una vista pasmante.

Locarno, en la frontera con el lago Maggiore, recuerda la atmosfera de Venecia, Cannes o bien la zona de Toscana. Alrededor del lago se pueden visitar los pueblos de Ascona, Bellinzona, Bissone, Olivone, Origlio y Vico Morcote.


Gruyères y su castillo medieval

Gruyères, conocida por su queso Gruyère, es una pequeña urbe medieval llena de rincones fantásticos. Ubicada sobre una colina, cuenta con un hermoso casco viejo medieval donde resalta el castillo del siglo XIII, del que se puede visitar el interior y desde el que se puede gozar de una magnífica vista del val. Uno de los lugares más expepcionales para visitar en Gruyères es el Museo HR Giger, autor de todo lo relacionado con la soñadora y futurista serie Alien.

Eso sí, no puedes irte sin ir a ciertos restaurants de la urbe, sería una pena irse de Gruyères sin comer una raclette o bien una fondue.


Friburgo y sus fuentes medievales

Friburgo en Suiza – Imagen de Pixabay

Pintoresca y apacible, la urbe medieval de Friburgo es otra joya de visita obligada en Suiza, subida en un afloramiento rocoso. Su casco histórico encanta de manera inmediata al visitante con sus angostas callejuelas, las casas góticas del siglo XV en las que se Catedral de San Nicolás y sus muchas fuentes.

Descubre la urbe visitando los quince puentes que cruzan el río, incluyendo el magnífico. Pont du Milieu y el Pont du Berne. Goza del pasmante panorama de trescientos sesenta ​​° que se abre ante ti desde la torre de la catedral, de setenta y cuatro metros de altura. Por último, aborde el funicular que conecta el distrito histórico de La Neuveville con la urbe alta.


Berna y su torre del reloj

Berna en Suiza – Fotografía de Istock

Berna, aparte de ser la capital, es una de las urbes más bonitas que ver en Suiza. Empezar tu recorrido por la urbe desde el mirador de Rosengarten es la mejor forma de gozar de esta maravilla medieval que corre a lo largo del río Aare.

El casco viejo de Berna, que conserva su arquitectura medieval, es patrimonio de la humanidad y, por consiguiente, uno de esos lugares que no debes perderte por nada del planeta. Además de esto, esta zona está repleta de espléndidas fuentes, edificios de piedra arenisca, torres y también iglesias como la Catedral de Berna, una de las múltiples maravillas de la urbe.

Ubicado en el corazón del casco viejo de Berna se halla el Zytglogge, o bien la Torre del Reloj, uno de los símbolos más conocidos de la urbe. Alguna vez fue una de las puertas de entrada a la urbe amurallada, puesto que tenía una abertura por donde la gente podía entrar y salir.


Zurich y la iglesia Fraumünster

Casco viejo de Zúrich, Suiza – Fotografía de Istock

Zúrich es la urbe más grande de Suiza y su centro económico. Es una urbe pluricultural con una enorme oferta para los amantes del arte y el ocio y a lo largo de años una de las “mejores urbes vivas del planeta”.

Esta urbe resalta por su arquitectura tradicional medieval, con edificios que dan a las riberas del río Limmat. No te pierdas un camino por el centro histórico de Zúrich donde vas a poder visitar una de sus iglesias más esenciales, la Iglesia de la Abadía de Fraumünster, fundada en el siglo IX, cuyas vidrieras son obra de Marc Chagall.

Dar un camino en navío por el río o bien el lago de Zúrich, perderse por las calles del casco viejo, visitar iglesias o bien alguno de sus abundantes museos y galerías de arte son solo ciertas muchas cosas que hacer en Zúrich.


Zermatt y el Matterhorn

Suiza-Matterhorn-Cervino
Cervino – Imagen de Pixabay

Todo en Zermatt se ocupa de una de las montañas más conocidas del planeta, el Matterhorn (Matterhorn en alemán). Este paraíso de montañeros, senderistas y esquiadores de todo el planeta, cobija la estación de esquí más alta de Europa, Zermatt, y ofrece un extenso abanico de excursiones y actividades merced a sus trenes y teleféricos.

La senda de los cinco lagos que dominan el Matterhorn es una de las más conocidas y recomendadas. Puede tomar el tren de cremallera y subir al cumbre de Gornegrat con vistas a los grandes picos alpinos.

Si tiene la pretensión de arrendar un vehículo para subir y gozar del Matterhorn, recuerde que solo se deja el acceso a él en turismos eléctricos. Una forma recomendable de ver todos estos lugares es viajar por Suiza en tren con el Swiss Travel Pass.


Interlaken y el renombrado Jungfrau

que-ver-en-suiza-interlaken
Interlaken y los fantásticos paisajes de Suiza – Imagen de Pixabay

Ubicado en el centro de Suiza, entre Lagos de Thun es Brienz, al pie de los picos Eiger, Mönch y Jungfrau, Interlaken es un bello sitio de vacaciones, caracterizado por viejas casas de madera y parques a las dos riberas del río Aare.

Es el punto de inicio ideal para excursiones a las montañas circundantes. Su pasmante ambiente alpino, con espesos bosques, prados alpinos y glaciares, lo transforma en un destino popular para los amantes de la naturaleza de todo el planeta.

Trekking en la mitad de una fauna y vegetación vírgenes, parapente, un camino en navío, el ciclismo son ciertas actividades más populares en esta zona. Para visitar sus pistas de esquí y llegar a las incontables sendas de senderismo puede usar los abundantes trenes, teleféricos y telesillas.


Grindelwald y sendas de senderismo

que-ver-en-suiza-grindelwald
Grindelwald – Imagen de Albert Häsler en Pixabay

Grindelwald es un complejo turístico de montaña de ensueño situado en los Alpes de Berna. Este pueblo se halla bajo la vil cara norte del Eiger, una monumental pared rocosa que atrae a cientos y cientos de escaladores de año en año.

Los pastos alpinos de Grindelwald son idílicos y los teleféricos facilitan el acceso a los caminos lugar desde el que se puede gozar de increíbles vistas de las montañas, el glaciar de Grindelwald y los lagos. En invierno, cubierto de nieve, cobija decenas y decenas de quilómetros de pistas de esquí y pistas de trineo. Su bello paisaje invernal sirvió de telón de fondo para el rodaje de las películas de Star Wars y James Bond.


Valle de Lauterbrunnen

Lauterbrunnen-Suiza
Lauterbrunnen – Imagen de Christopher Moore en Pixabay

Más o menos a una hora de la capital, Berna, hallará el val de Lauterbrunnen y el pueblo del mismo nombre. Con sus setenta y dos cataratas, incluyendo las imperdibles Cascadas de Trümmelbach, el val ofrece uno de los paisajes más bellos para ver en Suiza.

Ubicado en el fondo del val a solo setecientos noventa y seis metros sobre el nivel del mar, su localización en el corazón de los Alpes hace de Lauterbrunnen el sitio ideal para gozar de las numerosas actividades alpinas y la belleza natural que ofrece la zona tanto en invierno como en verano. Asegúrate de tomar el funicular y subir a la bella pueblo de Murren, lleno de casas de madera con vistas a los Alpes.


Cataratas del Rin

Cataratas del Rin en Suiza – Imagen de Pixabay

Las cataratas del Rin, asimismo conocidas como cataratas Schaffhausen, situadas en el norte de Suiza cerca de la frontera con Alemania, son las cataratas más grandes de Europa. Las cataratas tienen prácticamente ciento cincuenta metros de ancho y veintitres metros de altura y están rodeadas de miradores que te dejarán verlas de cerca y percibir el estrépito atronador del agua.

En el centro se levanta una impresionante roca que ha resistido la enorme erosión del agua, y a la que se puede llegar en un camino panorámico en navío por el Rin o bien subiendo a las plataformas construidas sobre las esporas del río prácticamente en el centro de las cataratas. .