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Qué ver en Marruecos: urbes y destinos para visitar

Bordeando el Océano Atlántico al oeste y el Mar Mediterráneo al norte, Marruecos es un país que evoca el encanto de Oriente y uno de los primordiales destinos de toda África. Descubra los mejores destinos para poder ver en Marruecos.Con sus medinas declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, coloridas qasbahs y fragantes zocos, suntuosos palacios y también incontables mezquitas decoradas con mosaicos, Marruecos es un destino renombrado porincreíble belleza de su patrimonio arquitectónico.Allá diversidad de sus paisajes, que alternan enormes desiertos, verdes oasis, fértiles vales, espléndidas playas de fina arena o bien salvajes montañas, satisface a todos y cada uno de los amantes de la naturaleza y los espacios abiertos.En una gran parte del país, el legado de la ocupación colonial aún se siente en muchos aspectos de la vida rutinaria y es la cultura francesa la que ha tenido el efecto más perdurable en la cultura marroquí, europeizando las urbes y también imponiendo su idioma, que es hablado el día de hoy por todos marroquíes educados (tras el árabe marroquí o bien uno de los 3 idiomas bereberes locales).Esto mezcla de lo exótico y lo familiar, la diversidad de los paisajes, los contrastes entre Ville Nouvelle y la vieja Medina, hacen que visitar Marruecos sea una experiencia intensa y gratificante.Puesto que no es posible ver todo en el primer o bien aun en el segundo viaje, hemos escogido los lugares que no debe perderse cuando viaje a Marruecos para darle una idea de los aspectos más señalados del país.

Ciudades para poder ver en Marruecos

Marrakech

Ningún viaje a Marruecos está completo sin visitar la urbe en el centro del turismo de Marruecos. Marrakech contiene el ánima moderna de Marruecos, los sitios y museos más interesantes del país y la más animada de todas y cada una de las Medinas …
Plaza Jamaa el Fna en Marrakech, Marruecos – Fotografía de Istock
Visita la urbe empezando por la plaza. Jemaa El Fna, entonces el Medina, el más grande del Magreb, con sus coloridos zocos que contrastan bien con la calma de los riads. Tómese el tiempo para descubrir todos y cada uno de los lugares ricos en arquitectura y también historia: el Palacio de la Bahía, la Madraza de Ben-Youssef, el alminar de la Koutoubia, la Palacio El-Badi y por último el Museo de Marrakech y el Jardín Majorelle.Marrakech se halla al pie de la cordillera del Alto Atlas, lo que deja la práctica de deportes como: senderismo (por poner un ejemplo en el val de Ourika o bien Imilchil) y esquí (en Oukaïmeden en invierno).

Fez

Puerta vieja para acceder a la medina de Fez, Marruecos – Fotografía de Istock
No hay duda una de las urbes imperiales más preciosas para poder ver en Marruecos, lo que se puede llamar una “verdadera urbe marroquí”, con un entorno y una arquitectura genuinos. El casco viejo protegido por la UNESCO cobija un importante patrimonio cultural, compartido entre zocos tradicionales, museos y medersas (escuelas coránicas).

Essaouira

Essaouira en Marruecos – Fotografía de Istock
preciosa Balneario del Atlántico, Essaouira goza de un tiempo radiante a lo largo de todo el año que le deja gozar de sus preciosas playas. Debido a los fuertes vientos que soplan de manera regular en la costa, la natación no siempre y en toda circunstancia es sosegada, mas la urbe indudablemente lo es. paraíso para los surfistas y practicar otros deportes acuáticos como el windsurf, el kitesurf… Es en Essaouira donde se organiza de año en año la copa del planeta de kitesurf.Mas la urbe asimismo es famosa por su Medina blanca y refulgente, y por la Pueblo Viejo rodeado por las murallas de la urbe, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Rabat

Kasbah de Udayas en Rabat, Marruecos – Fotografía de Istock
Construido en la costa atlántica y a riberas del río Bouregreg, el capital de Marruecos lo tiene todo: quilómetros de litoral que alternan playas de arena y calas rocosas, un interior de naturaleza virgen y favorezco para el senderismo, y por último, un patrimonio cultural marcado por las influencias de las distintas civilizaciones implicadas en la construcción y desarrollo de la urbe.Protegido por un impresionante circuito fortificado, el Medina de Rabat es el hogar de múltiples sitios históricos esenciales, clasificados como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.Rabat tiene el beneficio de ser simple de explorar y visitar sin guía. En contraste a Marrakech o bien Fez, las personas no dependen del ámbito turístico, lo que hace que la visita sea una experiencia más relajante por norma general.

Agadir

Ubicada en la costa atlántica en el sur de Marruecos, Agadir, apodada “La Urbe Blanca”, es ovacionada por su preciosa bahía y su extensa playa de arena, que se extiende por prácticamente ocho km de longitud. Radiante la mayoría del año, es un ‘importante balneario que atrae cada vez a más visitantes.
Agadir en Marruecos – Fotografía de Istock
Arrasada por un seísmo en mil novecientos sesenta, la urbe fue absolutamente reconstruida y ahora tiene un rostro de forma decidida moderno. De cara al futuro, Agadir prospera no solo en el turismo, sino más bien asimismo en el comercio merced a su puerto, el más grande del país.

Tánger

Tánger en Marruecos – Fotografía de Istock
La urbe cultural de Tánger está separada de España y Europa solo por el Estrecho de Gibraltar. Pasee por los callejones de la Medina, vea la Kasbah, entonces el palacio del Sultán Dar-el-Makhzen.Al sur de Tánger, el llanura de Rharb es idóneo para la observación de aves y paseos apacibles. Asimismo aconsejamos una excursión a Árbitro, una zona famosa por sus montañas con una rica vegetación. Por último, la costa de Tánger Saidia está menos frecuentada mas está medrando rapidísimo. Allá ciudad de Tetuán, por poner un ejemplo, claramente merece la pena una visita.

Chefchaouen

Chefchaouen es una pequeña postal de Marruecos. Situado en el nordeste del país, este pueblo de montaña intriga con su color azul que cubre por completo las paredes de las casas. Un camino por las angostas calles de Chefchaouen prácticamente nos transporta a un país imaginario.
Chefchaouen en Marruecos – Fotografía de Istock
En el corazón de la medina, las pequeñas calles sinuosas están salpicadas de alfombras, textiles, yerbas y condimentas, cestas tejidas y otras artesanías. Esta agradable urbe asimismo cuenta con múltiples monumentos historicos. El arbolado plaza central Outa El Hammam Es el sitio de encuentro diario entre turistas y lugareños, y se puede ver desde una de las viejas terrazas. Kasbah.No lejísimos está el Gran mezquita, que solo se puede admirar desde el exterior por el hecho de que la entrada está reservada solo para musulmanes.Pero, ¿por qué razón este color azul?? El azul refleja los rayos del sol y sostiene frescas las casas. El sulfato de cobre mezclado con cal le da este color índigo que asimismo le deja sostener distanciados a los insectos.

Casablanca

Urbe portuaria menos frecuentada que sus “primas” en el mar, Agadir, Essaouira o bien Casablanca, no está exenta de atractivos turísticos. Capital económica de Marruecosdinámica y cosmopolita, la urbe mezcla influencias árabes y europeas. Por una parte, la arquitectura mora, por otro, el estilo Art Deco.Aparte de su centro histórico, la urbe asimismo cuenta con un importante centro de negocios. De noche, Casablanca ofrece a los noctívagos una infinidad de bares de tendencia, restoranes y lugares para salir de celebración hasta altas horas de la madrugada.
La mezquita de Hassan II – Casablanca, Marruecos – Fotografía de Istock
Allá Mezquita de Hassan II es el monumento imperdible de la ciudad de Casablanca. Parcialmente construido sobre el mar, el impresionante edificio semeja flotar sobre el agua. Un enorme complejo religioso y cultural de nueve hectáreas, la mezquita puede alardear de más de un récord: es una de las mezquitas más grandes del planeta y su alminar tiene doscientos diez metros de altura, el más alto del planeta. Su arquitectura, supuestamente de estilo tradicional, es realmente una joya de la tecnología desarrollada con un techo corredizo.

Meknes

La puerta de Bab El-Mansour en la plaza El Hedim en Meknes, Marruecos – Fotografía de Istock
En el camino del ciudades imperiales de MarruecosMeknes es una de las paradas ineludibles de este circuito. Fundada en el siglo VIII, la urbe rodeada de murallas y puertas monumentales tiene una arquitectura y restos históricos únicos, heredados de las más grandes dinastías marroquíes que se han sucedido durante los siglos. Un patrimonio que le ha valido la designación de Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Ouarzazate

Ouarzazate en Marruecos – Fotografía de Istock
Si bien la urbe bereber en sí no es bien interesante, los aledaños son atractivos por su belleza. En verdad, además de la kasbah de Taourirt, está lejos de la urbe donde descubrirás el vales del Drâa y el gargantas del Dades que pasa a través Skoura. La fortaleza de Ksar de Aït Ben Haddou.

Lugares para poder ver en Marruecos

Esto es lo que son las mejores excursiones para hacer y los destinos que ver en Marruecos, para hacer tu viaje todavía más bonito y también interesante.

Las cataratas de Ouzoud en Marruecos

Cascadas de Ouzoud en Marruecos – Fotografía de Pxhere
Son considerados como las cataratas más fotográficas en esta exuberante zona verde.

Las gargantas del Dades

ciento diez km al este de Ouarzazate es el Gran Cañón de Marruecos: las Gargantas del Dades. Estas mareantes gargantas, que alcanzan prácticamente los trescientos metros de profundidad, son el sitio idóneo para los amantes de la escalada y el rafting.En el camino de las gargantas, los paisajes se alternan entre llanuras verdes y terrenos montañosos. Cerca del pueblo de Boulmane, una curiosidad geológica espera a los visitantes: increíbles picos rocosos erigidos cara el cielo, apodados “Dedos de mono”.

Las dunas de Erg Chebbi en Merzouga

Paseo en camello por las dunas de desierto – Fotografía de pixelRaw en Pixabay
Esta zona, situada cerca de la frontera con Argelia, concentra las dunas de arena más altas del Sahara. Un sitio único con paisajes majestuosos que cautiva a los amantes de la naturaleza y los espacios abiertos, una visita obligada en Marruecos. Ciertas de estas dunas alcanzan una altura de ciento cincuenta metros, y los colores que se ven desde arriba son atractivos, sobre todo al amanecer y al atardecer.

Garganta de Todra

Es una trinchera de caras de roca gigantes que cambian de color y atraviesan las montañas del Alto Atlas creando un espectáculo espléndido …

Volubilis, Walili (ruinas romanas) en Marruecos

Volubilis en Marruecos – Fotografía de Subhros de Wikimedia
No hay mejor prueba de que los romanos ocuparon Marruecos en el momento en que la lugar arqueológico increíble de Volubilis …

Mezquita Tin Mal

Con independencia de su importancia histórica y arquitectónica, es un precioso monumento apartado sobre un exuberante val fluvial, donde las escarpadas montañas descansan sus paredes color bayeta.Ha sido parcialmente restaurado y está una excursión que no debe perderse. La mezquita se halla un tanto sobre el moderno pueblo de Tin Mal (o bien Ifouriren). El lugar está cerrado, mas los guardianes, cuando llegan los turistas, lo abren y los dejan caminar apacibles.